Nueva Visión por Horacio Urbano PDF Imprimir E-mail

Lo peor ya pasó, ¿inició el repunte?

Al cerrar el primer cuatrimestre del año, se registra 24% de avance con respecto a la meta establecida por el gobierno federal para créditos y subsidios a la vivienda

No va a ser fácil que el mercado del crédito hipotecario regrese a los niveles en que se movía hace apenas dos años. Sin embargo, hay que entender que los avales del proceso de recuperación son sumamente confiables y sólidos.

Por principio, hay que reconocer que si el sector inmobiliario no fue la causa de un cataclismo en la economía y sistema financiero nacionales, como sí lo fue en otros lugares del mundo, no fue fruto de la casualidad, sino resultado directo de dos factores, la calidad de las carteras hipotecarias y, la veracidad y solidez de las garantías físicas que las respaldan.

Hace unos días, durante una reunión en que participaron directivos de organismos hipotecarios de diversos lugares del mundo, alguno comentó que después del trancazo no quedaba mejor cosa por hacer que volver a la ortodoxia, y preguntó después al Director del mexicanísimo Infonavit qué era lo que en su caso pensaba hacer.

La respuesta fue contundente y ejemplificaa la perfección las razones que evitaron que en México hubiera una tragedia hipotecaria, Víctor M. Borrás Setién dijo sencillamente: “Nosotros seguiremos en la ortodoxia”.

Hablemos de calidad

Y es que al fin, después de décadas de vivir los efectos de crisis devastadoras coronadas por aquella que inició con el célebre “error de diciembre” de 1994, el sistema financiero mexicano, particularmente en su parte hipotecaria, aprendieron de su experiencia y diseñaron productos crediticios y prácticas de originación de muy alta calidad.

Es así que en México podemos decir con absoluta certeza que no hay hipotecas subprime ni burbujas inflacionarias fruto de la especulación y la liberalización en el otorgamiento del crédito.

Es así que en México causara sorpresa el anuncio dado ya en medio de la crisis en Estados Unidos, que decía que se incrementarían los controles en los procesos de selección de acreditados y confirmación de datos incluidos en sus solicitudes de crédito.

Y es que aquí sencillamente es impensable otorgar un crédito a alguien que no pueda pagarlo, esté en el Buró de Crédito o no cuente con información suficiente para demostrar su capacidad de pago.

Otra cosa que merece ser destacada es la calidad de los procesos de valuación de los bienes inmuebles que se convierten en garantías de los créditos hipotecarios. Calidad que se traduce en carteras de alta calidad y
un mercado inmobiliario ajeno a las burbujas que tantos problemas causaron en países como Estados Unidos, Inglaterra o España.

La frialdad de los números

Y es precisamente esta solidez del sistema financiero lo que ha permitido que empiece a haber indicios de una incipiente pero real recuperación, ya que al cerrar el primer cuatrimestre del año se registra 24% de avance con respecto a la meta establecida por el gobierno federal para créditos y subsidios a la vivienda.

Hay dos temas a considerar:

1. Infonavit, Fovissste y Conavi representan más de 70% de la meta anual de la meta de 1 millón 102,843 créditos y subsidios, y estos organismos van más o menos en línea con sus programas, lo que significa que el rezago se acumula fundamentalmente en instancias privadas como son bancos y sofoles-sofomes. 2 Históricamente, los segundos semestres son los mejores del sector, lo que permite suponer que hay forma de cumplir una meta anual que representa la antesala de la recuperación.

¿Los retos? La regulación de sofoles-sofomes y bancos de nicho, la reactivación del mercado de bursatilizaciones de hipotecas y el repunte del financiamiento a la producción.

…Sí… ya lo sé… Pero nadie dijo que sería fácil…

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